¿Cómo se contagia la hepatitis?

La hepatitis es una enfermedad inflamatoria del hígado que no puede funcionar normalmente, lo que restringe muchas funciones importantes. Puede ser aguda, es decir, el principio y el final están claramente definidos, o puede ser crónica, es decir, la enfermedad continúa desarrollándose en el tiempo y progresa lentamente.

 

Existen varios tipos de hepatitis:

 

  • Hepatitis A: Es el tipo más contagioso de esta enfermedad inflamatoria del hígado. Los síntomas incluyen náuseas, dolor de estómago, fatiga y coloración amarillenta de la piel, entre otros. La principal causa de la infección de este tipo de hepatitis, es el consumo de agua y alimentos poco saludables, que están contaminados por las heces o la sangre de la persona infectada.

Es recomendable descansar durante la duración de la enfermedad, especialmente para los pacientes, llevar una dieta nutritiva, evitar por completo el consumo de alcohol y no tomar antieméticos ni eméticos por sí mismo.

  • Hepatitis B: Este tipo es grave porque puede convertirse en una enfermedad crónica y puede durar hasta seis meses, en los que siempre existe el riesgo de padecer insuficiencia hepática, cirrosis o cáncer de hígado. La principal causa de infección, es el contacto directo con sangre, semen o secreciones vaginales al tener relaciones sexuales con una persona infectada.

La intensidad de los síntomas puede variar de leve a grave, incluyendo síntomas como, la fatiga persistente, pérdida de apetito, náuseas, vómitos, orina oscura, debilidad, dolor en las articulaciones, entre otros. El tratamiento se centra en mantener la salud mediante una buena nutrición y la implementación de un estilo de vida saludable.

  • Hepatitis C: Es causada por el virus del VHC y el tiempo de transmisión varía de una a varias semanas, los síntomas iniciales son color en los ojos y en las pieles amarillentas, falta de apetito, fiebre, heces claras y orina color oscuro, dolor estomacal, entre otros.

El tratamiento incluye medicamentos antivirales.

 

Cuando la hepatitis es crónica, es probable que se requiera un trasplante de hígado debido a las complicaciones de la enfermedad.